Control Mental: Vencer el Consumo

¿En qué punto se convierte en una adicción? ¿En qué punto es solo una herramienta para la diversión? Para mí, esto empieza a cambiar cuando te empieza a costar, cuando empiezas a lastimarte  y a los demás.

No creo que ninguna de mis adicciones me vaya a matar, pero es significativo cuando se junta con otras cosas. Estas edades son locas, ¿por qué siempre elijo el mal?

Me importa mi salud. Hacemos lo posible para que no se desequilibre. No todo es «cool»; tengo que luchar contra los pensamientos que me dicen que la respuesta a todo eres tú.

Me digo que ya es parte de mí, mi mente cree que me cura, me sostiene, me salva, pero en realidad me adormece y oculta.

Hay muchas dudas cuya raíz es el miedo, un miedo que conocemos pero que no vemos. El miedo crece con cada paso hacia atrás que doy o con cada paso que nunca doy. Ya llegará la resolución; no puedo escapar de lo que soy.

¿Qué tan seguido me miento? No tanto, pero cuando lo hago, es sin pensarlo. Me miento para evitar el peso de la verdad. Me miento al decir que tengo el control de la realidad. Con las adicciones, la línea puede ser muy delgada; al primero que engaño es a mí.

Pienso que tengo la cura a mi alcance: se trata de ser consciente y no dar marcha atrás pase lo que pase, ser consciente del proceso y ayudar a la mente en los momentos más difíciles a través de estrategias cognitivas.

El ayuno de dopamina ayuda en la homeostasis después de un periodo de consumo de sustancias estimulantes.

Crear una barrera física que me dificulte el consumo.

Crear también barreras o límites de tiempo previamente establecidos: menos tiempo consumiendo se traduce en menos consumo.

Como humanos, tenemos la habilidad de transformar objetos en símbolos; crea símbolos que te apoyen en el proceso de abstinencia.

Las heridas del pasado nos hacen tener una mentalidad de escasez y, por nuestro propio bienestar, asumimos que el exterior es inseguro y hostil. Cuando tenemos una mentalidad de abundancia, el exterior es seguro; podemos confiar en los demás.

Tengo que tomar decisiones, no puedo seguir aplazando la vaina.

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